Posts Tagged ‘drogas’

Batallas de un niño mexicano

Sunday, April 17th, 2016

Desde 1954, la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó que se instituyera en todos los países un Día Universal del Niño y sugirió a los gobiernos que celebraran dicho Día, en la fecha que cada uno de ellos estimara conveniente. Esto ocurre tras la tragedia de la Primera Guerra Mundial, en la que el mundo reparó en los efectos negativos que tenían los conflictos bélicos en la población civil, en particular entre los niños. Desde ese entonces ha existido esta conmemoración que suele celebrarse de múltiples maneras en las escuelas y sitios de recreación en donde los niños suelen divertirse. La idea fundamental consiste en promocionar el bienestar y los derechos de los niños en todo el mundo. Esta celebración tiene lugar el 30 de abril en México.

Independientemente de discutir de si esto se cumple o no –disyuntiva que cae del lado negativo claramente- vale la pena analizar las condiciones actuales de los que hoy son niños, mismos que se encuentran viviendo en una era global, tecnológica y violenta como nunca antes se había visto. Ser niño hoy implica enfrentar una serie de retos adaptativos que colocan a los menores en escenarios de una competitividad altísima en terrenos en donde deberán desarrollarse si quieren triunfar y ser alguien en la vida. Por supuesto que estamos suponiendo que vivan, pues sus posibilidades de sucumbir son elevadísimas desde antes siquiera de haber nacido.

Un pequeño mexicano de hoy inicia su batalla por sobrevivir en un país que va a la cabeza del aborto por cualquier razón, y en la que es más importante el derecho de la madre que el de su hijo. Más de un millón de mujeres abortan al año en nuestro país, culminando un proyecto de vida y la misión para la que fue creado. En cifras, una devastación sólo semejante a la ocurrida en las Guerras Mundiales, ¡y después de la primera se originó el día del niño!

Si se le permite nacer, su siguiente batalla la librará en su propio hogar. La disfuncionalidad en la que muchos matrimonios se encuentran llevará al pequeño a enfrentar el agudo sufrimiento de unos padres que no se aman. En México existe un 22% de aumento del índice de divorcios y cada vez son más los que ocurren cuando los hijos son menores a los 10 años. Muchas veces, estos niños tienen que elegir entre su madre o su padre en un juzgado, mentir ante un juez en favor de uno de ellos y subirse al ring en donde serán tratados como rehenes y utilizados como armas para herir al cónyuge. Más de 100 000 niños se encuentran en esta situación en nuestro país. La fuerza económica o legal de alguno de los padres tendrá mayor peso que el derecho a la tranquilidad que el niño posee.

 

Por supuesto que también existe en la actualidad la posibilidad de que su vida inicie en un hogar con dos padres o dos madres, suprimiendo así su derecho a tener padres de sexos diferentes y garantizar su desarrollo sano e integral. Si bien el porcentaje de casos es escaso en este momento (23.3% en hombres y 30% en mujeres), estamos ciertos de que esto se incrementará exponencialmente en los años siguientes dada la férrea defensa que se hace de los derechos gays, derechos –por cierto- mucho más importantes que los del niño que adoptan.

Y si brinca este obstáculo, es posible que tenga que enfrentar el bullying, en donde México ocupa el primer lugar internacional con más de 18 millones de casos, lo cual ha hecho que aumente el índice de suicidios en menores entre los 10 y los 13 años de edad. La ausencia de políticas para prevenir esta violencia ha derivado en una multiplicación de casos, sobre todo en aquellos niños que proceden de hogares con algún nivel de disfuncionalidad. El problema se ha agravado con el uso de las redes sociales en donde los menores pueden ser humillados y maltratados a niveles muy elevados de audiencia. La baja autoestima y rendimiento escolar, la deserción y los terrores nocturnos, son apenas algunos de los problemas psicológicos que los menores empiezan a padecer. Las decisiones de nuestro gobierno de ocuparse de temas que les permitan permanecer en el poder son más importantes que los derechos de nuestros niños de realizar una escolaridad libre de bullying.

Y no dejemos de lado los problemas de salud. México ocupa el primer lugar en obesidad infantil. Los malos hábitos alimenticios, la falta de supervisión de los padres sobre la alimentación de sus hijos, el hecho de que se favorezca el consumo de la comida rápida debido a la ocupación laboral de los progenitores, ha incrementado fuertemente este problema de salud pública. Las bromas, la intimidación o el rechazo que sufren los niños por parte de sus pares pueden degenerar en bulimia, anorexia o depresión en los menores. Los derechos de los padres y de los grandes productores de alimentos chatarra siguen predominando sobre los derechos de los niños.

Y si nos vamos al increíble desarrollo que ha tenido la aceptación de las drogas con fines lúdicos, pues resulta que nuestros niños podrán tener acceso a ellas y empezar a dañar su cuerpo y su mente desde muy temprana edad. Pareciera ser que en nuestro país más de 150,000 infantes de sexto de primaria ya consumen algún tipo de estupefaciente y, de ellos, aproximadamente 100,000 han probado la marihuana. Es mayor el derecho de los defensores del negocio de las drogas que el derecho de nuestros niños a la salud.

En fin, ser niño hoy es todo un reto para el cual no existe preparación y, por el contrario, hay escasa ayuda. Si tú, estimado lector, tienes un niño en casa o tienes relación con alguno, te suplico que pienses en todo lo que hoy te he escrito. Los niños confían en los adultos que los rodeamos para que seamos su voz y les proporcionemos un mundo adecuado en donde puedan crecer y ser felices. Y recuerda: “Todo cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí me lo hicisteis” Mt. 25, 40. ¡Un abrazo a todos los niños!

Psic. Mildred Elena Barrios Matos

[email protected]

NIÑOS

El amor es cosa del alma

Saturday, March 12th, 2016

Actualmente los científicos se esfuerzan por calcular ¿cuánto dura el amor? Sus respuestas varían, suelen ir desde unos meses a un año, los más “exagerados” dirán que tres años. Pero ¿qué significa poner fecha de caducidad al amor? ¿Qué significa afirmar que sólo dura ese pequeño lapso de tiempo? ¿Qué es lo que se está midiendo?

Es sabido que durante el período de enamoramiento, la persona enamorada experimenta múltiples emociones que, como tales, tienen una enorme repercusión fisiológica que se manifiesta de variadas maneras y que han sido comparadas incluso a las repercusiones o influencias que ejercen las drogas sobre el organismo, algunas de ellas son: las llamadas “mariposas en el estómago”; la persona siente que “vuela” o “levita”; “no toca el piso”; “no siente el paso del tiempo sobre él”, o incluso junto al ser amado “un lapso largo de tiempo es sólo un segundo” o, a la inversa, un corto lapso en ausencia del ser amado es “una eternidad” sin él o ella. Es a esto a lo que se le pone fecha de término, semejante al efecto de las drogas cuyo efecto se acaba.

Los investigadores dirán que todo se debe a la llamada “hormona del amor”, la oxitocina que se vuelve “responsable” de las relaciones interpersonales amorosas y de las relaciones sociales en general. Esta hormona favorece la monogamia, las relaciones padres hijos e incluso puede ayudar a romper la conducta autista favoreciendo la apertura a la relación social. En consecuencia, el cerebro y sus procesos, serían el origen del amor y éste último pierde realidad o consistencia.

¿Qué hay de verdad en todo esto? Hay que poner las cosas en su sitio recordando algunas cuestiones básicas de antropología. No es el cuerpo el que determina al hombre, sino el hombre el que determina al cuerpo; y, es el alma la que define a la materia corporal. En palabras más sencillas. No es el cerebro lo que determina la vida y la conducta de los seres vivos y menos la de los seres humanos, sino que es la vida que posee el ser vivo la que determina que el cerebro viva y rija los procesos fisiológicos.

La química cerebral –endorfinas, oxitocina, feromonas- es insuficiente por sí misma para explicar la conducta humana, ya que, entonces, habría que preguntarse ¿por qué está vivo el cerebro? ¿Simple y llanamente por sus procesos químicos? De ser así bastaría estimular al cerebro con química para que viva al modo de la intención del Dr. Frankenstein, lo cual no llega a suceder. El cerebro de un animal irracional ya muerto no sirve para otra cosa que para ¡unos buenos tacos dorados de sesos!  Ya es inútil por sí mismo. Es el alma la que le otorga al cerebro vida y funcionalidad. Y el alma espiritual la que le otorga al cerebro humano la posibilidad de trascender lo puramente sensible o fisiológico con la inteligencia y la voluntad.

La oxitocina podrá explicar los procesos fisiológicos que desencadena el amor, sin embargo, jamás podrá explicar qué es lo que lo desencadena. ¿Por qué súbitamente alguien se identifica en su ser y con todo su ser con el bien del ser amado? Y, posteriormente, ¿por qué repercute eso en su fisiología?

Es verdad una cosa, el enamoramiento como pasión o intensa emoción, disminuye o pasa totalmente, pero el amor como entrega, unión, servicio, permanece. Las parejas que llevan años juntos lo saben. Sin embargo, les queda claro que el enamoramiento pasa, pero el amor permanece, porque sin duda, el amor no es del cuerpo, el amor,… el amor… ¡es cosa del alma!

¡Hasta la vista!

Juan Carlos Barradas Contreras

[email protected]

fecha-de-caducidad